UN CHISTE MALO
- Muy buenas. ¿Tiene fresas?
- Muy buenas.
- ¿Tiene fresas?
Bo que! Que me aburría y me ha dao por hacer un blog de esos. No es que tenga mucho que contar, pero en fin...
Un largo viaje en autobús viniendo de unas gratificantes minivacaciones aprovechando el puente dan para mucho, incluso para hablar en serio. Prometí a A., tras haberle dado muchas largas estos meses atrás, que por fin me animaría a ver las temporadas que tenemos grabadas de Anatomida de Gredy, o como le llamamos en casa, La tita Gredy (no hago nada del otro jueves teniendo en cuenta que la pobre se traga todas las series que me gustan a mí). Mi rechazo a la serie se remonta a los albores de Cuatroº, cuando cada día te estrenaban una serie. Como habían hablado tan bien de esta, me puse a ver el primer capítulo y me encuentro de golpe y porrazo con dortores y enfermeras de aquí para allá, viviendo todos mezclados en la misma casa y sin explicación alguna: tenía la impresión de que habían empezado a emitir la serie por la mitad. Uff, me dije, me están pidiendo atención y esfuerzo por ubicarme a estas horas de la noche. Añorando Matrimonio con hijos y cosas por el estilo me metí en la cama sin ninguna intención de romperme la cabeza.
¿Qué nos ha pasado para que tengan éxito los “coaching shows”? ¿Realmente habremos perdido el norte? Porque en principio todas las soluciones que plantean esos programas de autoayuda se podrían resumir en una sola: el sentido común. ¿Estás gordo? ¿Qué tal si haces deporte y en lugar de almorzarte esos huevos fritos con longaniza te comes una manzana? Mis críos son unos terremotos. Ya sé que ya no vale aquella mano de santo que era la media frase “Como vaya…”, pero ¿realmente hace falta que se meta en tu casa Sor Nanny para que Jorgito se coma las lentejas? Por todo esto, yo he sido siempre bastante refractario a esos programas, pero he de admitir que hay uno que me ha conquistado: “Ajuste de cuentas”, viernes noche en Cuatroº.
Chafadín por el frustrado viaje a Irlanda me puse antes de ayer a ahuyentar la morriña rebuscando en la Internek noticias frescas de la isla relativas a los discos y libros que pensaba estraperlarme para acá y me encuentro estas dos cosas:
Estoy en uno de esos parones blogueros cada vez más habituales, que según me cuentan, son un poco desquiciantes para los locos de la vida que aún siguen entrando habitualmente por aquí, con lo cual, el encontrarme con esto me ha facilitado este post. Esta gallega se pasó por una feria del libro viejo como la que se está celebrando actualmente en la Plaza de Aragón y se encontró lo mismo que yo: una 1ª edición de Julio Cortázar a 10 míseros eurípides. Es cierto que es una obra menor –si es que se puede decir eso de algo que haya salido de la pluma del argentino- pero tiene más años que yo y está en mejor estado. Si hay algún cronopio interesado leyendo esto y no se ha pasado aún por allí, que no tema: la librera se ha hecho vete tú a saber cómo con un porrón de ejemplares en perfectas condiciones, así que seguro que llega a tiempo.
Ahora sí que ya se ha pasao. Esto no es una tonterida: es una hijoputez, es una tomadura de pelo y es una estafa. Es una actuación deshonesta y una publicidad engañosa. Si quiero ver a Bob Dylan, que viene como acto de la Expo, tendré que desembolsar 50 euracos mínimo para verlo en la explanada de la Feria de Muestras. Me la pela que igual él, que Gloria Estéfan o María Santísima llenen estadios, porque eso lo sabían desde antes de arrancar las últimas acelgas de Ranillas. Si yo me saco un abono para ver toda la Expo, no tengo por qué gastarme ni un duro más después de habérselo adelantado un año y medio antes. O traen a Dylan al escenario de las 8000 personas y hago una cola del copón con posibilidad de quedarme fuera, que eso yo no lo discuto, o que nos dejen pasar a los pardillos que soltamos la guita a ojos cerrados. Cualquier otra opción me parece un puto timo.
- ¡¡¿¿Quién es mi hijoputa??!!
- ¡¡Tú eres el hijoputaaaaaaa!!
- ¡¡Enséñame la pastaaaaa!!
- ¡¡¿¿Más todavíaaaaa??!!
Tras mucho tiempo sin bloguear por falta de tiempo al tener que dejar todo bien atado antes de irme y también por sugerencia de A. para que no se nos gafara el viaje, por fin se puede hacer público: ¡¡dentro de tres días nos vamos a Irlanda de vacaciones!! Va a ser mi primer y quién sabe si mi último San Patricio en la isla, así que hay que vivirlo (y beberlo) intensamente. De momento, me he puesto las pilas viendo un par de pelis irlandesas: Once y Waking Ned (ésta última espantosamente traducida como Despertando a Ned (Awakening) en lugar de Velando a Ned, como le correspondía), con las que metía a A. en canción mostrándole calles dublinesas y paisajes del Oeste que ya conozco.

The chiki-chiki is danced like this:
One: The break-dance
Two: The little crossed
Three: The Michael Jackson
Four: The Robocop!!!!
...Is danced in the jail, is danced in the school, my mother dance it and my grandmother too!!!
De todos los ex-Monty Python, posiblemente el que más notoriedad ha alcanzado por separado sea John Cleese haciendo siempre el mismo (y genial) papel. Le sigue muy de cerca el único americano de aquella banda de gamberros, Terry Gilliam, éste detrás de la cámara, y metiéndose en unos embolados de mucho cuidado. Inauguró su carrera como director post-Python con Brazil, una personal adaptación de 1984 que no desmerece e incluso supera, diría yo, la más literal de Michael Radford. Desconozco si con esta primera película se entrampó algo, pero la siguiente casi lleva a la bancarrota al estudio: Las aventuras del barón Munchausen, que revolucionó el Campo de Belchite. Las dos siguientes le reconciliarían con crítica (El rey pescador) y público (12 monos) pero a Gilliam le va la marcha y se mete a llevar a la pantalla la Biblia del periodismo gonzo: Miedo y asco en Las Vegas. Después de esta, se metió en un barrizal que te cagas: al igual que hizo con 1984, quiso llevar su versión del Quijote (El hombre que mató a Don Quijote) al cine y… con la iglesia hemos topado, amigo Terry. En el documental Lost in La Mancha, que llegó a estrenarse en cines fuera de España, puede verse cómo una superproducción se va yendo al garete cuesta abajo y sin frenos. Creo que toda la hecatombe que se ve ahí procede de un making of que después se estrenó en pantallas comerciales para salvar el mayor número de muebles posible. Que fue muy pequeño: si podéis conseguirlo (imagino que en la mula andará), se os caerá el alma a los pies al ver cómo una película en la que Gilliam llevaba trabajando una década finalmente acaba en la basura y sin opciones de volverla a hacer nunca más (aunque él cree que sí). Jean Rochefort, que interpretaba al caballero andante, se jodió la espalda; las fechas de rodaje se postergaban incrementándose el presupuesto inexorablemente; una increíble tromba de agua (lo del barrizal era literal) se llevó por delante los aparejos de rodar… hasta que el director tiró la toalla.

Gilliam, con una máscara que pude ver en el taller de Ochoa.
-¿Dónde está el Donkey Rajoy, que me lo cargo?Este era un tema que no había nombrado en el blog por no hacerme mala sangre, pero ahora que se ha resuelto para bien, pos lo casco. Resulta que yo, canelo de mí, había estado pagando sin rechistar las facturas de agua sin pararme a pensar en que crecían exponencialmente (20, 40, 60), hasta que llegué a los 74 eurazos del ala. Al no ver charcos por el suelo ni escapes de ningún tipo en los trasteros ni nada de nada, empecé a controlar cuánto marcaba el contador cuando me iba de casa y cerraba las llaves de paso. “-¡Ajajá! -me dije-. Aquí está el fallo.” En unas ocho horas me contaba un paso más (0,1 m3). Así que llamo a Energía y Consumo del Gobierno de Aragón para decirles que un poquito de por favor, que miren a ver si el contador está mal y llega la tía y me dice que fale, que fueno, pero que compruebe si hay fugas porque no cree que esté estropeado, que eso pasa en un caso de cada mil. Y ahora viene lo gordo, agarrarse ustede: cuando le digo lo de la décima de metro cúbico me salta que tampoco es para tanto, que puede que esté un poco desajustado pero que bueno, que sólo es un litro. ¡¡¡¿¿¿EING???!!! Esta tía va a “¿Sabes más que un niño de primaria?” y se la comen con patatas. Que la décima parte de 1000 litros no son 100, sino 1 litro se lo aguanto a un funcionario del departamento de Hacienda (un poner), pero, ¿a uno adscrito a Energía y Consumo, que debería tener el culo pelado de convertir medidas? Me pregunto qué coño harán en ese despacho…

No: ha aumentado la factura, cabrón; el consumo es el mismo. Joputa.

Dedicado a Carlos, que se lo perdió, rescato este estupendo vídeo que echaron varias veces en El Intermedio, y con el cual me partí el culo siempre. ¡Al ataquerl!

Me pasa el gran Alberto Calvo la dirección de su nuevo blog en el que pone las rarezas y archivos personales que le van saliendo “de los cajones”. El anterior que tenía en Spaces de Windows Hotmail Live, “Pa qué tanto” se lo ha cedido a su oveja Lucera. Antes de tan magnánimo gesto, ya salió este vuestro blog reseñado allí como “mu curioso y mu divertido de leer”, lo que viniendo de alguien que me hace troncharme de la risa me enorgulleció muchismo.
Anteayer me perdí todo el primer tiempo y parte del segundo del partido contra el Racing por ir a ver a Chorche al foro de la FNAC, en el que se iba a hablar de las próximas elecciones desde el punto de vista de la tía María, o sea lo que piensas tú y lo que pienso yo de la cuadrilla que nos gobierna o aspira a ello. ¡Chorche, págate unas birras, co!

-Mi capitán, estoy viendo aquí que Rondabandarra ha escrito "pene". ¿Qué hacemos, lo trincamos ya?
-¡En el ipsofacto! Anda que no le tenía yo ganas a ese tunante, ni ná…
(Extracto de 1985, obra póstuma de George Orwell)




Sábado por la mañana en una verdulería de barrio. Es una verdulería al uso, tienen buen género pero son un poco gitanas; en mi anterior visita aprovecharon el binomio de circunstancias vitales más adecuadas para metértela cruzada: ser hombre y joven, como es mi caso. Quicir… que me metieron al fondo de la bolsa lo más chuchurrido que tenían.

- Hola, Paqui, guapa... A tu chico mediano hi visto, que ha pasao antes por aquí... Anda, que llevaba una que no se tenía en pie; con el de la Flora iba también, a la tienda de los chinos. Se ve que ahora hacen el botellón ahí bajo, ande el terraplén ese, que no sé a que esperan a arreglarlo que llevamos ya casi dos años y me se llena todo el almacén de tierra.
- Dame medio...
- Y los chinos esos, maña, que no cierran nunca. El sábado fuimos a casa de mi cuñada a cenar, que era el cumpleaños de mi suegra, y me dice el Pedro: pero mira, si son las diez y media y aún están los chinos esos.
- Ponme...
- Calla, que la semana pasada, se ve que vino la policía porque la Toñi les llamó que estaban dando voces y como ahora con la violencia esa del género ya no sabes ni si Fulanito le pega o Menganico tal, pues... Y resulta que estaban viendo el fútbol chino en el satélite o el campeonato de ajedrez o yo que me sé, que por lo visto es muy como el fútbol aquí.
- ¿Tienes frescas las...
- ¡Muy frescas! ¿Las chirimoyas dices, a que sí? He traído más chirimoyas porque, oye, es matemático. El día que hace Arguiñano lo que sea, al día siguiente, ya me está pidiendo todo el mundo lo que haiga hecho. Al Pedro le gusta más el José Andrés, pero maña, qué quieres que te diga, hace unas cosas que no se pueden hacer; y ahí, vestido de calle, que parece eso yo qué sé. En cambio el Arguiñano, como es el de siempre, ¿verdad? Por cierto, ¿quieres un poco perejil? A 20 céntimos el ramo, te pongo. El otro que me gusta mucho también es el de Antena Aragón. Más sosico que el Arguiñano es, pero bueno, las recetas están mu bien, ¿eh?, pero es que, maña, el José Andrés de las narices... Anda, tira, que se vaya a cagar.
- Bueno, cuando acabes de hablar ya te pido...
Uno de los primeros apoyos de gente famosa a la Expo fue el de Montserrat Caballé, unida vía conyugal a la tierra aragonesa. Le faltó tiempo a Belloch para anunciar que MONTSERRAT CABALLÉ CANTARÍA EN LA EXPO. Tiempo después, la soprano dijo que no, que apoyaba a la Expo, pero que cantar, lo que viene siendo mayormente cantar, que no cantaría… Creo recordar que adujo que le causaría pena y se acordaría de su marido (ya fallecido, el hombre), o algo así, no me hagáis mucho caso. Ahora resulta que sí que viene a Zaragoza, pero al Auditorio. Los artistas son asín, ya se sabe, con sus idas y venidas, sus calendarios y sus cosas… A mí personalmente me da igual que cante en un sitio que en otro, para ver una gorda gritando voy a casa de mi madre con la camisa sin planchar… Pero es que este cambio de escenario ha pillado a Belloch con el paso cambiado y nos ha soltado la asombrosa perla de que ÉL DIJO QUE CANTARÍA EN LA EXPO, Y ASÍ VA A SER, NUNCA DIJO QUE FUERA A ACTUAR EN EL RECINTO DE RANILLAS. Claro, brillante argumentación por la cual el alcalde puede meter también como acto de la Expo todo lo que ocurra DURANTE la misma: por ejemplo, la Eurocopa de Suiza y Austria. La final se jugará en la Expo, o sea, mientras se está celebrando la Expo. Anda queeee….

¡Cuánto tiempo sin verteeeee...Luisa Fernandaaaa!


El asesino de libros.
Vaya por delante que no tengo específicamente nada en contra de Belloch; más al contrario, por aquello de que también a mí me gusta empinar el codo. Pero hace este hombre unas cosas que de Dios nos venga el remedio: darían para un blog entero; contentémonos, pues, con esta sección que inauguramos hoy con la chorrada más gorda que se ha cascao…¡la gratuidad del búho-bus!


Ayer el mundo fue un poco mejor: la mongola se separa y al quinqui de diseño lo entrullan. ¡La vida puede ser maravillosa!

Dicho con voz de Chiquito: -¡Ere má farso que el acento de Melendi!